Liberarte a traves de la lectura y la escritura, dejando volar el espiritu hacia lo sueños, viajando hasta donde la imaginacion nos lleve, logrando la verdadera KATARSIS.

Norma Mendez

viernes, 26 de junio de 2015

Fragmento

Doña Angela y el jardinero              Ariel A. Berretta




Fragmento 



   __ Cuando giró para seguir su camino cayó en cuenta de dos cosas.  Primero, que había estado mucho tiempo viendo el lugar y, además, tenía parada enfrente a la que, seguramente, era la dueña de la casa. Sonrió e hizo su acostumbrada reverencia para seguir su camino, sin hablar.
- ¿Busca trabajo de jardinero? Porque si es así, necesito uno definitivamente.
   La sonrisa del hombre se agrandó y sus ojos brillaron de manera especial.
- Señora, disculpe mi atrevimiento, no tuve la intención de molestar.
   Doña Angela se relajó ante la amabilidad del viejo.
- No, bueno, yo no quise ofender tampoco; realmente mi parque es un desastre.
- Es hermoso,  y sí, le falta algo de cariño a la tierra y las plantas.
-Mi jardinero se fue hace veinte días ya. Heredó unas tierras de su familia y supongo que ahí le ira mejor que conmigo. Bueno, voy a preparar algo de comer, con permiso.
   El hombre se inclinó y la observó entrar por la puerta de hierro forjado y cerrar detrás de sí.  Cuando ella había caminado unos cinco pasos,  dejó oír su voz.
- Acepto atender su jardín señora.
    Doña Angela sintió algo en el estómago. No lo conocía, su ofrecimiento de trabajo había sido más un ataque personal y no estaba segura de poder pagarle. 

jueves, 11 de junio de 2015

He tenido cosas y las he dejado de tener,Pero nadie puede quitarme lo que tengo en mi alma y mi corazon o guardado en mis retinas.Lo que no cabe en la ultima caja,no lo ocupamos


                           Ariel Berretta.

miércoles, 10 de junio de 2015

Reseña


Doña Ángela una mujer que la vida llevo por caminos extraños, primero viviendo conforme a las decisiones de sus padres quienes la casaron un arquitecto de buena posición solo para mejorar su estatus social, esto provoco que siguiera el patrón de vivir conforme a las decisiones de su marido; que la separo de sus hijos para enviarlos a estudiar a Europa dejándola en la más profunda soledad  después de su muerte.

Doña Ángela consolaba su tristeza pensando en que fue lo mejor para los hijos y conformándose con la buena posición económica en que vivía, aunque su enorme mansión a orillas del Río Plata le producía cada vez más vacío. Así fue guardando tanto su amor de madre como sus recuerdos.

Su ocio lo hacía llevadero pasando horas mirando por el ventanal de su mansión. Su única vida social eran algunas visitas y charlas con María la dueña de la tienda donde compraba sus víveres, hasta que un día  observando por su ventana vio a un hombre que con una bolsa de basura recorría la playa lo que le causó extrañeza, más aun cuando el pasaba horas viendo para su mansión, lo considero un viejo loco y peligroso… después de un tiempo de observarlo, que tiempo era lo que más le sobraba, decide provocar un encuentro y entabla una vaga conversación. Ahora ya no solo era un loco sino que pensaba que era un viejo necio e irreverente.
 Poco a poco por extrañas circunstancias le ofrece trabajo de jardinero.
Don Alfredo (nombre del jardinero) hombre positivo y con una gran filosofía de vida, ama la naturaleza y siente tristeza de ver los jardines en total descuido, pensando  que no busca más que una musa para su inspiración; acepta , no imagina que la vida lo pone en ese lugar para dar a Doña Ángela las más bellas enseñanzas de vida.

Las charlas se hacen cada vez más frecuentes Doña Ángela va dejando atrás su vida de amargura y soledad, haciendo de Don Alfredo el mejor consejero y amigo. Entre desacuerdo y risas sortean los malos pensamientos e interpretaciones de los vecinos logrando que dos personas solitarias y tan diferentes se demuestren que no hay edad para vivir a plenitud y sobre todo vivir lo que se desea y no lo que los demás decidan…liberarse de prejuicios sociales y mentales para llegar a una paz interior y sentir un espíritu libre.

“Me pongo viejo cuando veo el calendario, pero cuando miro mi corazón me siento de veinte”

=OPINION PERSONAL=

Ariel A. Berreta, autor del libro nos muestra en esta novela que se tiene que vivir la vida descuerdo a nuestra decisión sin tomar en cuenta las críticas y prejuicios de las personas. Me agrado la filosofía que emplea acorde al personaje de Alfredo que practica un disciplina Zen y artes marciales al igual que por sus viajes que en gran parte se basan las charlas entre los dos personajes las que dejan un aprendizaje que si bien en algunas partes es repetitivo tiene también una manera ágil lo que lo hace creíble y digno de llevar a la práctica diaria.

“La mente debe estar vacía de cosas malas para recibir las buenas, ocupan el mismo espacio”
 
Me encanto el personaje de Alfredo que con gran paciencia y sabiduría ayuda a Doña Ángela a superar su soledad.

__Usted y su forma tan particular de ver la vida me confunde. Años de creer en cosas y seguir directrices se hacen dudas con una sola palabra suya.

En resumen: es una novela que permite de verdad imagines los personajes y los escenarios de esos jardines (que en mi reseña no menciono para que cada lector pueda hacer suya esa parte importante del libro)

“Las cosas son tan bellas como en paz este el corazón que las observa”

Novela con un final esperado o tan inesperado como el lector lo decida…A mi gusto un poco ambiguo pero como todo es interpretativo lo hace más recomendable.
 
Norma Mendez

Título: Doña Ángela y el jardinero 
     Autor: Ariel A. Berretta
Editorial: Palibrio
Páginas: 249
Año: 2014
Tapa dura, tapa blanda y libro electrónico